Segovia

2ª Fundación: SEGOVIA

D. José Herrero y Pozuelo. Obispo de Segovia

D. José Herrero y Pozuelo. Obispo de Segovia

 

 Apenas había transcurrido un año de la fundación del Instituto, cuando el Sr. Obispo de Segovia, Mons. José Pozuelo y Herrero, solicita de Madre Carmen la presencia de la reciente Congregación en la capital de su Diócesis.

La causa de tal solicitud se debía, según se lee en el primer biógrafo de Madre Carmen y en los primeros datos de la fundación, a la situación de la entonces población de Segovia, que sólo contaba con un colegio de Religiosas, insuficiente para atender a todas sus necesidades.

A pesar de lo prematuro que pudiera parecer tal empresa, Madre Carmen no retrocede y, animosa, comienza su andadura por los caminos de España.

Enseguida, sin casi preparativos, se dirige a Segovia acompañada de Madre Remedios Pujols y la joven profesa Sor Concepción Espiga.

En principio se hospedaría en casa de D. Luis Sallés, hermano de M. Carmen y, desde allí, proyectarían y afrontarían cuanto el Señor les fuera dando a entender ser lo más conveniente.

En la primera entrevista, el Prelado, que tan sinceramente había deseado su llegada, se ofrece a ayudarles en lo que necesiten, pero la M. Fundadora, recordando que en Burgos no había encontrado más que un poco de paja, le dice que tan sólo necesita de una cosa: “una bendición para mí y mis hijas y un buen confesor”. El Obispo, sonriendo benévolamente, les dice: “es que, entonces, ustedes son ricas?” Aclarando nuestra Madre: nada de eso, es que sabemos conformarnos con lo que Dios nos da. La Divina Providencia cuidará de nosotras.

El Sr. Obispo, por el momento, les dio lo que le pedían, su bendición y el confesor que solicitaban. Quedando así, asegurada, la asistencia espiritual de las hijas de Madre Carmen: el capellán se lo mandaría él mismo de palacio; como confesor ordinario les señaló a Don Eugenio Sanz, ecónomo de la parroquia de San Martín y, en calidad de extraordinario y asesor de la comunidad, a Don Luis Dueñas, secretario del Obispado.

También se hicieron presentes, desde el principio, las contrariedades. Don Julián Miranda, Deán de la catedral, no era del mismo parecer del Obispo, asegurando a Madre Carmen que no habría en la ciudad vida para dos colegios. Manifestándole nuestra M. Fundadora  que venía a la ciudad a buscar almas, no dinero.

Casa de Segovia

Casa de Segovia

El 29 de marzo de 1894, recibe por escrito, la autorización de la fundación: ACCEDO GUSTOSO –dice el documento- A QUE LAS RELIGIOSAS CONCEPCIONISTAS DE SANTO DOMINGO SE ESTABLEZCAN EN LA CIUDAD. La apertura tuvo lugar el 8 de abril, en la calle José Canalejas, 5.

El edificio era amplio y capaz, residencia en otros tiempos del Santo Oficio (Tribunal de la Inquisición) y en aquel entonces, propiedad del Marqués del Arco, cuyos administradores eran abuelos de D. Emilio García Silva, hoy abogado de Segovia a quien Madre Carmen, hacia el año 1950, curó de una grave enfermedad. Desde entonces, son sus palabras: Madre Carmen está presente en mi vida de forma constante. Llevo siempre su fotografía y, en los momentos difíciles, sigue velando por mí.

Hechos, en el histórico monumento, las reparaciones y arreglos convenientes, quedaron abiertas las clases el 1 de mayo de 1894, poniendo el colegio bajo la protección de San José, a quien Madre Carmen tenía una particular devoción.

El día 5 de mayo tuvo lugar la bendición de la capilla, seguida de la celebración de la Eucaristía, oficiada por el Sr. Cura Párroco de San Martín, asistidos de los Presbíteros Don Valentín Puente y Don José de Frutos, finalizando el acto con el canto del Te Deum.

Al frente de la nueva fundación, Madre Carmen coloca, como Superiora, a M. Remedios Pujols ayudada, en las clases, por Sor Concepción Espiga y cuatro jóvenes novicias que van simultaneando su formación religiosa con la actividad educativa.

Madre Carmen permanece en la nueva comunidad hasta dejarlo todo en marcha, enviando, bien pronto, nuevos refuerzos: M. Emilia Horta, también cofundadora, en calidad de Vicesuperiora, y otra novicia.

Según los datos de la fundación, las religiosas que formaban la comunidad primera eran:

M. Remedios Pujols, -cofundadora- Superiora

M. Emilia Horta –cofundadora- Vicesuperiora

Sor Concepción Espiga Vivar

Sor Soledad Rentería

Sor Consuelo Subiza

Hna. Pilar Martín Martín

Hna. Montserrat Vargas Casado

Hna. Dolores Unza

M. Remedios Pujols, permanece de Superiora hasta que, abierta la Casa de El Escorial, por motivos de salud, fue trasladada al Real Sitio, muriendo dos años después, el día 3 de diciembre de 1897, en Burgos.

A M. Remedios Pujols, sucede en el cargo, M. Emilia Horta; a ésta, en 1897, Sor Concepción Espiga, M. Josefina del Olmo, M. Presentación Ilundain y como última Superiora, al frente de la comunidad, en el periodo de vida de Madre

Grupo de colegialas de Segovia

Grupo de colegialas de Segovia

Carmen: M. Caridad Alonso.

El colegio, abiertas sus puertas, se llenó bien pronto. En un principio había dos clases, una de párvulos y otra de medianas. Se daba, además de cultura General, clases de francés, pintura, piano y labores.

Residían, en calidad de residentes, un grupo de jóvenes que salían a cursar sus estudios a la Escuela Normal de la Ciudad.

Aún recuerdan con cariño algunas exalumnas de la época, que he tenido la oportunidad de entrevistar, el ambiente que en él reinaba. Celebraban con mucho entusiasmo y fervor la festividad de la Niña María, la novena de la Inmaculada y el mes de mayo con sus cantos y versos.

Anualmente, hacia el mes de septiembre, su alteza, la Infanta Isabel, acompañada de sus damas, generalmente Margot y Juana Beltrán de Lis, honraba con su presencia las fiestas de carácter literario que las niñas preparaban; a estos actos, solía asistir también el entonces Prelado de la diócesis Monseñor Gandásegui, segundo sucesor de Monseñor Pozuelo y Herrero. El colegio llegó a gozar de gran prestigio entre la sociedad segoviana.

La historia de la Comunidad-Colegio de Segovia, está desde el principio muy vinculada a la historia de los vaivenes del Noviciado en la Congregación, hasta que en julio de 1910 se le traslada a Madrid, Princesa 13, residencia de la Curia General.

Así, en enero de 1898, exactamente el día 13, Madre Carmen obtiene de monseñor Pozuelo y Herrero el permiso para el traslado del Noviciado de Burgos a Segovia, ¿motivos? se señalan varios:

–          no solía probar a las jóvenes religiosas el clima y condiciones de la casa, por entonces, algo reducidas.

–          Abiertas las casas de El Escorial y Madrid, hubiera deseado, por proximidad a su residencia habitual, tener el Noviciado en el Escorial, pero ante las dificultades que ello originaba, optó por la ciudad del Acueducto en la que, su bondadoso Prelado, no sólo no ponía dificultad alguna, sino que accedía muy gustoso.

Y en aquel invierno de 1898 se hace el traslado del noviciado de Burgos a Segovia. Según documentos del Obispado, las novicias de primer año son: Corazón Madolell y Consejo Mur.

Y las que profesaban, ya en Segovia, el 31 de octubre del mismo año, cumplido ya el segundo año de noviciado, para quienes M. Candelaria obtiene permiso del Obispado: las MM. Sor Montserrat de Esteban y Hna. Lucía Martín.

En 1903, M. Candelaria solicita de nuevo la apertura del noviciado. Las dependencias del mismo, por falta de novicias, habían sido ocupadas por las alumnas, por lo que dadas las condiciones precarias del local, sólo se les permite hasta el número de ocho; ampliando aquellos, al quitar un dormitorio de internas, se les autoriza hasta doce. La Maestra de Novicias, entonces nombrada, es M. Josefina del Olmo, nº 8 de la Congregación.

¿Cuál fue el florecimiento del noviciado en estos años? Según los datos recogidos del Obispado de Segovia, son 52 las jóvenes que llegan a emitir su Profesión en la Congregación entre 1903 y 1910, fecha en que Madre Carmen obtiene permiso del Obispado de Madrid para vestición del hábito y admisión al Postulantado a tres jóvenes aspirantes. Una de las tres gracias que Madre Carmen había dicho que obtendría antes de morir. Aunque la autorización definitiva no llegó hasta el año siguiente, cuando Madre Carmen había volado al cielo.

Reducido quedaba ya el antes, amplio y capaz colegio, de la calle José Canalejas. Y en 1922, siendo Superiora General M. Lourdes Alonso, se firma un contrato con los Hermanos Maristas para ocupar el edificio Torreón de Lozoya, situado en la plaza San Martín, nº 5, antes ocupado por estos Hermanos.

En el Archivo Notarial hay unos documentos firmados por M. Encarnación González, dando la “baja” de José Canalejas, el 15 de abril de 1923 y de “alta” en el Torreón de Lozoya, el 31 de agosto de 1925. El traslado, sin embargo, se hizo en julio de 1924.

El número de alumnas creció considerablemente, tanto en internas como en externas. Las niñas inician el uso del uniforme negro y banda azul. En este vetusto edificio de anchos muros se ha desarrollado la vida de muchas generaciones juveniles con tantos y tan gratos recuerdos en su formación cultural, en todos los niveles: Párvulos, Primera y Segunda enseñanza, de Ingreso a 7º Curso, y en su formación espiritual y religiosa, dentro de una amplia gama de actos religiosos: Santa Misa y Rosario, diario, al menos para las internas, Primeros Viernes y Sábados de mes, recepción semanal del Sacramento de la Penitencia, celebración de festividades y tiempos litúrgicos y marianos: Niña María, Novena de la Inmaculada, Mes de Mayo y las famosas procesiones del Domingo de Ramos, famosas en la ciudad, al menos, dentro del sector estudiantil por la entusiasta participación de todos los Centros Escolares.

Como acontecimiento de gran relieve y digno de mención para la Congregación, fue la celebración de las Bodas de Oro de la fundación del Instituto, en los días 10, 11 y 12 de diciembre de 1943, con un solemne Triduo de Acción de Gracias al Altísimo y en honra de nuestra Inmaculada Madre.

Por insuficiencia del local, se lee en un comentario del tiempo, dichos actos tuvieron lugar en la Iglesia del Seminario, con asistencia del Ilmo. Sr. Obispo de la Diócesis, Don Luciano Pérez Platero, autoridades Eclesiásticas y una gran multitud de personas que felicitaban a las Religiosas por su infatigable labor en beneficio de la Enseñanza.

La participación de la ciudad de Segovia fue total. El primer día fue reservado a la Enseñanza Primaria de las Escuelas y Colegios de la capital. El segundo día, a las alumnas del Instituto Nacional y Colegios de enseñanza Media. Y el tercero, a las Cuatro Ramas de Acción Católica, Congregaciones Marianas y Exalumnas del Colegio. En este último día, la celebración de la Eucaristía fue solemne(——————)

Por las tardes, además de la Exposición de su Divina Majestad, Rosario y cantos sagrados, había Sermón a cargo de los Ecmos. Sres. Canónigos de la Santa Iglesia Catedral, en el que ensalzaban las glorias de nuestra Madre Inmaculada, las virtudes de nuestra insigne Fundadora dejando – claro está, el fallo a la Santa Sede – y la labor benéfica de las Religiosas de enseñanza. Finalizando con el Himno del Cincuentenario.

El último día se ofreció un lunch para las Autoridades Eclesiásticas y representantes de los Centros de Enseñanza. Finalizando los actos conmemorativos el día 14 con una velada en el Teatro “Juan Bravo”, entre cuyos números figuraba un relato escénico de la vida de nuestra Madre Fundadora, en dos actos y seis jornadas, representado por nuestras exalumnas. La velada fue armonizada por la Banda de Música de la Academia de Artillería.

Presidiendo todos estos actos estuvo nuestra M. General, M. Piedad Espinal Iñigo.

A los tres años, el 13 de mayo de 1946, nuestra labor educativa recibe nuevo impulso al recibir el conocimiento oficial

Primera casa en Segovia

Primera casa en Segovia

del Ministerio de Educación, para impartir los estudios de Bachillerato. No obstante esto, una preocupación esperanzada estaba en el ánimo de todas: la erección de la Asociación de Hijas de María. Corrían los años, cuando fue nombrado Obispo de Segovia Mons. Daniel Llorente de Federico. Su antecesor no lo había permitido; entonces creímos era el momento de intensificar las demandas. Solicitamos, mediante Oficio, el permiso que nos fue concedido sin la menor dilación. La noticia fue recibida por Religiosas y niñas con gran aplauso y alegría, tanto mayor, cuanto había sido la espera.

El acto se fijó para el día 8 de diciembre de 1946, bajo la protección de la Virgen Inmaculada. Se impuso la medalla de hijas de María o de Aspirantes, según edades, quedando establecida la Junta y nombrado el Director, D. Emilio Pérez Ramón, Arcediano de la Catedral y Confesor de la Comunidad.

Desde entonces las Hijas de María recorrían los barrios de la ciudad, repartiendo cariño y ayuda a los necesitados. Los barrios más frecuentes eran los de San Lorenzo, San Millán y San Marcos. Sostenían una beca “MADRE CARMEN” para un seminarista.

Al año siguiente, una nueva Asociación, La Acción Católica, aparecía en el Colegio. Bendijo la bandera el Prelado de la diócesis con la asistencia de Personalidades Eclesiásticas, Profesorado del Colegio, Presidentes de la Junta Diocesana, Grupos Parroquiales y Centros Internos.

Estas Asociaciones eran los medios impulsores de la acción social y apostólica del Colegio a través del llamado “ropero de los pobres”, las visitas domiciliarias a familias necesitadas, clases de Cultura, corte y confección, máquina, para muchachas pobres, incluso mantenían una Biblioteca formativa.

Seguía faltando, para dar cumplida satisfacción a los ánimos de todas, la adquisición de un colegio, propiedad de la Congregación, donde las necesidades pedagógicas fueran satisfechas. En el edificio El Torreón, propiedad del Marqués de Lozoya, no era posible modificación alguna.

La adquisición no se logra hasta el 23 de mayo de 1946, siendo Superiora M. Margarita González y Superiora General M. Piedad Espinal. Se compra la tan deseada Casa de Conde Cheste al Sr. Well, quién a su vez, la adquirió de los últimos herederos del Conde de Cheste.

Desde esa fecha, 1946 al 1951, en que se hace el traslado, la inauguración solemne fue el 21 de noviembre, día de la Niña María, pasan cinco años que fueron necesarios para lograr que los Mandos de Falange, desalojaran los locales de la casa que ocupaban. La tarea no fue fácil y se consigue gracias a la enérgica actuación del, entonces, Gobernador de la Ciudad, D. Pascual Pérez Marín.

Hechos los arreglos y adaptaciones convenientes, siendo Superiora M. Mª Luz Rodríguez, pudo hacerse la inauguración, como antes se ha dicho, el día de la Niña María de 1951, bendiciendo la Capilla y los locales del nuevo edificio, el Obispo de la Diócesis, Don Daniel Llorente de Federico. Por espacio de tres días, en acción de gracias, tuvimos Exposición de su Divina Majestad y predicación a cargo de los Sres. D. Fernando Sanza, Deán de la Catedral y los Rvdos. PP. Félix Fernández y Juan de Frutos, que elogiaron nuestra acción y formación educativas, además de nuestro sacrificio y tenacidad en la prosecución del edificio.

Con los nuevos locales se abren nuevos horizontes. En el curso 1955-56, se crea la Escuela de Magisterio, siendo reconocida, oficialmente, como Escuela “La Inmaculada” del Magisterio de la Iglesia. Fue grande el influjo que el colegio ejerció en la sociedad, sobre todo en el sector educativo, a través de sus maestras.

Funciona hasta el curso 1971-72, en que en virtud de la nueva Reglamentación para las Escuelas, se ve imposible su mantenimiento.

 En el colegio se impartían las clases de Primera Enseñanza, en todos los grados, Bachillerato Elemental y Superior, Magisterio, Clases Especiales de Taquigrafía y Mecanografía, Música y Labores.

El número de internas llega a 200, teniendo que salir, por la noche, acompañadas de las Religiosas, al piso alquilado al efecto. Se hace necesaria la ampliación, con la construcción del nuevo pabellón, que se inaugura el 28 de julio de 1968; quedan mejoradas y ampliadas las instalaciones, entre otras, del salón de actos y capilla actuales, a parte de otras muchas adaptaciones y mejoras en todas las dependencias, tanto del colegio como de la comunidad.

En estas dependencias de Conde Cheste, dos Capítulos Generales han tenido lugar de importancia grande para la Congregación: el VI, celebrado del 31 de julio al 18 de agosto, de 1958. Y el IX, del 31 de julio al 27 de agosto de 1976. En el primero salió electa Superiora General: M. REGINA ARIAS PEDROARENA. Y en el segundo: M. NATIVIDAD OSÚA DÍEZ.

En la actualidad se ha reducido el número de internas, a sólo 43, y al igual que otros centros, desde 1974-75, con subvención estatal, entonces al 50%; desde 1981 al 100%.

Los niveles de Enseñanza impartidos son desde el Preescolar al curso de Orientación Universitaria, pasando por intermediarios de EGB, Primera y Segunda Etapa y Bachiller Elemental y Superior. El COU, denominado INTERCOU, se lleva en unión con otros tres Centros Privados de la ciudad, colaborando el profesorado de los mismos.

No podemos silenciar, sin grave injusticia para la Congregación, la función que ha seguido desempeñando el antiguo Torreón en el sector formativo del Instituto desde los años 1952 al 1962. Fueron años de fuerte espiritualidad para el Instituto. En él tuvo lugar, además de la primera organización sistemática del JUNIORADO, “la Tercera Probación”, realizada por primera vez, de seis meses para la preparación de la Profesión Perpetua y de tres, para la recepción del anillo, julio 1956 – enero 1957. La Maestra de esta Promoción fue M. Sagrario Aramburu.

La recepción del anillo fue el 30 de septiembre, en nuestra casa de Madrid, de manos del Excmo. Sr. Cardenal Valeriano Valeri, Prefecto de la Sagrada Congregación de Religiosos.

En 1962, la Congregación, deja definitivamente los locales del Torreón, por los nuevos que el Instituto construye expresamente como CASA DE FORMACIÓN DEL INSTITUTO en San Lorenzo de El Escorial.

Una decisión de importancia, en la vida y gobierno de la Congregación, incide especialísimamente en la comunidad de Segovia: la demarcación de la congregación en Provincias, que se lleva a cabo en el IV Capítulo General de 1946. Erige la Sede Provincial de Castilla en Segovia –Torreón- hasta 1951, en el que al igual que el colegio, la Sede Provincial se traslada a Conde Cheste. Las MM. Que se sucedieron en el gobierno de la Provincia de Castilla, fueron:

M. Angela Carretero Garrido………………      1946 – 49

M. Pilar Esquíroz Iñigo………………………      1949 – 52

M. Salud García-Donas López……………       1952 – 55

M. Adoración Gastón Gómez…………….       1955 – 58

M. Sagrario Aramburu Perogorría………        1958 – 61

M. Mª Jesús Nebreda Carazo…………….        1961 – 70

M. Pilar Alique Beneyto ………………….        1970 – 73

M. Ascensión del Blanco Castro ………         1973 – 76

En 1976, en el IX Capítulo General, se unifican las dos Provincias de Castilla y Navarra en la ahora denominada: Provincia de España, que mantiene su Sede en Segovia, cuyas Superioras Provinciales son:

            M. Begoña Crespo Olanda ………………         1976 – 79

            M. Asunción Valls Salip …………………          1979 –

hasta que, en septiembre de 1980, se traslada, en principio con carácter provisional, a Madrid-Hortaleza hasta la apertura de una residencia propia como SEDE PROVINCIAL.

            Como recuerdo agradecido, queremos traer a la memoria de todas, a las Hermanas que, dedicando su vida a una entrega total a Dios y a la Iglesia, en nuestra congregación, han pasado desde esta nuestra comunidad a cantar por siempre  las misericordias del Señor y de su Madre Inmaculada:

Hna.Montserrat Vargas         V.P.                 19- 5 – 1895

Sor Encarnación Ibiricu         V.P.                  6- 3 – 1896

Sor Gabriela altuna                V.P.                10- 3 – 1897

Sor Trinidad Legarreta          V.P.                  4- 2 – 1902

Sor asunción Etayo                V.P.                  7- 4 – 1902

Sor Presentación Ilundain      V.P.                17- 2 – 1907

Sor Angelina Capelo              novicia                        21- 1 – 1911

Sor Petra Andrés                   V.P.                26-12- 1914

M. Caridad Alonso                V.P.                25- 7 – 1920

M. Gloria Fidalgo                  V.P.                14-12- 1925

Sor Sagrario Pérez                 V.T.                24- 5 – 1927

Hna. Isabel Goicoechea         V.P.                15- 2 – 1929 

Sor Concepción Megía          V.P.                10- 6 – 1937

M. Sacramento Solance         V.P.                  5- 3 – 1939

Hna. Aurelia González          V.P.                  4- 5 – 1947

M. Paz Medrano                    V.P.                18- 5 – 1953

                        Hna. Pilar Martín                   V.P.                19-10- 1953

                        M. Magdalena Baztán            V.P.                12-  5- 1965

                        M. Sagrario Escudero            V.P.                31-  5- 1968

                        M. Virtudes Izquierdo           V.P.                8 –  4- 1964

                        M. Piedad Carlín                    V.P.                19-  2- 1978

                        M. Angeles Cabrero               V.P.                28-  2- 1981

                        M. Salud García-Donas         V.P.                11-  6- 1982

                                                                                                     Descansen en paz.

            Así mismo, traemos a esta Memoria, a las hermanas que, en comunidad o a lo largo de sus 89 años de existencia, llevaron el peso de su responsabilidad:

                        M. Remedios Pujols               1 – 5 – 1984

                        M. Emilia Horta                                 1895

                        Sor Concepción Espiga                     

                        M. Josefina del Olmo

                        Sor Presentación Ilundain

                        Sor Caridad Alonso  

                        M. Salud Figueras                              1912

                        M. Rosario Tejel                                1915

                        M. Caridad Alonso                            1920

                        M. Encarnación González                  1920

                        M. Salud Figueras                              1928

                        M. Eucaristía Olaizola                       1933

                        M. María Hualde                               1939

                        M. Margarita González                      1945

                        M. Mª Luz Rodríguez                                    1946

                        M. Margarita González                      1952

                        M. Sagrario Aramburu                       1955 Casa de Formación

                        M. Montserrat de Esteban                 1958

                        M. Mª Luz Rodríguez                                    1958 Casa de Formación

                        M. Concepción Gutiérrez                  1961

                        M. Rosario Postigo                            1964

                        M. Jesusa Remiro                               1967

                        M. Nieves García                               1970

                        M. Mª Jesús Martínez                        1973

                        M. Josefina García                             1976

                        M. Lourdes Moreno                           1979

                        M. Emilia Rivero                               1982

            Sin olvidar a cuantas Hermanas han trabajado en este casi centenar de años colaborando en el desarrollo y expansión del conocimiento de Dios y en el amor a nuestra Madre. Que Ella, la virgen de la Fuencisla, las bendiga. Las que en la hora presente trabajamos sólo sabemos decir: GRACIAS por cuanto aquí, de ellas, hemos encontrado.

                                                                                  Segovia, año 1983.

 

 

 

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